Este documento encontrado por Alberto en Familysearch.org es un pedacito interesantísimo de la historia económica y judicial de la Conquista americana. Conquista de la que Villorejo también se ha beneficiado; recordemos que Fray Gregorio nos envió, a través de su sobrino Matias Sadornil, un buen paquete de dinero para fundar la escuela.

Vamos a los hechos: En la hacienda azucarera de Temixco en Morelos Cuernavaca, México, se ha desatado un incendio que ha destruido partes vitales de la empresa (el ingenio como lo llaman en esta época). El dueño Miguel de Zia tiene deudas importantes y conflictos con los indios que le acusan de quedarse con sus tierras y con su agua desviando los cauces naturales hacia sus tierras. En 1725 este ingenio era de los más importantes de la zona. Poseía un centenar de esclavos, la mayoría africanos y sometidos a brutales jornadas de trabajo.

Para los indios y mucho más para los esclavos, era muy difícil obtener justicia en los tribunales ya que los dueños tenían el respaldo de la Inquisición o de la Real Audiencia. Así que el descontento y la impotencia era el clima social dominante. Eso hacía pensar que el incendio podía haber sido provocado por esa inestabilidad social. Para descubrirlo y valorar las pérdidas, Miguel de Zia acude al Tribunal del Santo Oficio (ciudad de México) pidiendo que nombre un Comisario para que averigüe el origen y evalúe las consecuencias del incendio

El Santo Oficio nombra Comisario a Fray Gregorio (Cuernavaca) quien organiza y coordina unequipo de personas “inteligentes y de muy fiar” y un notario “en el que concurren celo, inteligencia y satisfacción que tengo de sus buenas costumbres”. En este grupo hay administradores y capataces de otras haciendas además de un agrimensor y un experto carpintero. Su misión es evaluar los daños y calcular el coste necesario para que el ingenio vuelva a ser productivo lo antes posible y con el menor coste.

Seguro que os estáis preguntando: ¿Que pinta un franciscano trabajando para la Inquisición? Muy sencillo: No había dominicos en la zona. Los dominicos lideraban la Inquisición por encargo del Papa que les consideraba bien formados a nivel teológico. Eran jueces que investigaban, juzgaban y condenaban a los herejes, brujas y blasfemos. Los franciscanos, aunque eran de vida sencilla, sirvieron provisionalmente como consultores, calificadores o comisarios del Santo Oficio allí donde no había dominicos. Una vez terminado el informe, debían mandarlo a la sede central del Tribunal en la ciudad de México. Los franciscanos no tenían potestad para imponer castigos. Así que…, tranquilos que nuestro paisano no quemó a nadie en la hoguera.

¿Pero, por qué tiene tanto interés en esto la Inquisición? Para responder a esta pregunta hay que explicar cómo consiguió hacerse con la hacienda Miguel Zía. El dueño anterior Francisco de Borja cayó en quiebra. Como la propiedad estaba gravada con hipotecas eclesiásticas (llamadas censos) al no poder pagar las deudas, el Santo Oficio embargó la propiedad y la sacó a subasta después de sanearla. El día del “Remate” que así se llamaba entonces a la subasta, el mejor postor fue Miguel Zia pero no pagó al contado, sino que firmó un contrato donde la misma hacienda quedaba como garantía de pago. Si el ingenio se quemaba, el valor de la garantía se desplomaba.

De ahí el interés de la Inquisición; no tanto en ver culpables como en describir detalladamente las posibilidades de rehacer la productividad lo antes posible y con el menor gasto a fin de cubrir las deudas. Cabe deducir a la vista del documento, que el Tribunal no actuaba como juez de un delito moral, sino como un propietario alarmado intentando proteger sus intereses financieros.

Hay que pensar que en esos tiempos la Iglesia y las comunidades religiosas ejercían de prestamistas. Recordemos a Fray Gregorio cuando envió dinero a Villorejo para fundar la escuela; mandó crear una Obra Pia que se encargara de pagar al maestro con los intereses derivados de los préstamos (censos) que se concedían a los labradores de Villorejo y de pueblos de alrededor.

Miguel de Zia no pudo sacar adelante el Ingenio. Finalmente se declaró en bancarrota y en 1726 entró en concurso de acreedores. Murió ese mismo año.

El documento consta de 29 páginas. Hay que agradecer a Alberto la labor que ha hecho no solo de transcripción del original sino también los epígrafes al margen explicando palabras propias del argot azucarero que ayudan mucho a entenderlo. Fijaros en las fechas de las notificaciones, prácticamente se envían a diario. Son un indicativo de la prisa que tenía el Santo Oficio en aclarar la situación. Llama la atención el listado de esclavos. Hay 78 pero en una de las declaraciones de Miguel Zia dice que no sabe cuántos tiene pero que murieron 20 y huyeron 7. Del listado de hombres hay cuatro que al lado de su nombre pone; “originario de México”. Eso quiere decir que eran esclavos indios. Los demás eran de origen africano. Parece lo mismo, pero no lo es.

 En 1542 se prohíbe esclavizar a los indios pero los hacendados se las ingeniaban para retenerlos prestándoles dinero, ropa, herramientas … que nunca conseguían devolver. Además, tenían que pagar un tributo en efectivo a la Corona española. Y por orden judicial, ningún indígena podía abandonar la hacienda ni buscar otro empleo si tenía una deuda pendiente, heredándose incluso de padres a hijos. Con los esclavos de origen africano solo hacía falta dinero para comprarlos en los mercados. Eran propiedad privada de quien pagara por ellos. Los excesos en el trato eran tan normales y frecuentes que muchos acababan huyendo como es el caso de los 7 de Temixco. A los huidos los llamaban Cimarrones.

Actualmente la Hacienda de Temixco conserva parte de la construcción de la época azucarera y ha sido convertida en balneario. Esos jóvenes que viajáis con tanta facilidad daros una vuelta por ese balneario a ver si notáis que hasta allí llegó un cangrejo.

DOCUMENTO: Alberto López. FOTOGRAFIAS: Extraídas de la web HACIENDA DE TEMIXCO

BIBLIOGRAFIA: Revista de las Indias.

Instituto Mora: Real Fisco de la Inquisición. 

Fundación Dialnet. Universidad de la Rioja: Conflictos por la tenencia de la tierra en Morelos

XIKOOVA: Investigaciones históricas de México

Instituto de Investigaciones históricas: El crédito eclesiástico en la Nueva España

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