El Monumento de Jueves Santo es una obra de arte efímero que cada año construyen los habituales de Villorejo. Podéis ver una selección de 16 fotos que muestran la complejidad del montaje. Una vez acabado de montar, la iluminación y las flores hacen el resto, creando una atmósfera de intimidad que ayuda a orar durante las 24 horas que dura el ritual del Jueves y Viernes Santo. Es por eso que lo he titulado «obra de arte efímera»
Es lo más característico de las celebraciones litúrgicas de la Semana Santa. Después de los oficios del Jueves Santo se traslada la Sagrada Hostia a ese altar lateral donde se ha puesto el Monumento, y allí estará hasta el Viernes por la tarde que volverá al altar mayor. El origen de este ritual se remonta a los primeros tiempos del cristianismo y nace de la creencia en la presencia real de Cristo en la Eucaristía que fue definido como dogma en 1215. El monumento era un altar secundario decorado e iluminado de forma muy sencilla. Y así se mantuvo hasta el siglo XVI en que el mundo católico vivió la mayor crisis interna y que dio lugar a la escisión de una parte que conocemos con el nombre de rama protestante. Uno de los muchos temas de conflicto entre protestantes y católicos fue el tema de la Eucaristía: El catolicismo defiende la presencia real de Cristo (cuerpo, sangre, alma y divinidad) en la Eucaristía mientras que el protestantismo lo considera un acto simbólico, como un acto de recuerdo de la Pasión y muerte de Jesús.
En 1545 y debido a los ataques que había sufrido la Eucaristía por parte de los protestantes, este dogma comienza a adquirir un gran protagonismo con la reforma que realizó el Papa Pío V, en el concilio de Trento animando a las parroquias para que celebraran el Jueves Santo con total solemnidad: El traslado al Monumento debía hacerse en procesión. No podía faltar el incienso, la iglesia debía permanecer a oscuras excepto la luz del monumento; los demás altares desnudos y las imágenes tapadas hasta pasado Viernes Santo. Las campanas no deben sonar hasta el sábado por la noche en que se celebra la Resurrección… Todos estos detalles encaminados a afianzar la fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía. El Monumento se convierte así en el panteón funerario donde se vela la muerte de Jesús .

















